Monday, February 11, 2008



Los camareros de Arias Cañete vs la desaparición del Tomate


Se queja Miguel Arias Cañete de que los camareros de hoy no sean como los de antes y no hace falta saber leer entre las líneas (pues el hombre en cuestión es más obvio que la meteo en los trópicos) para descodificarle : arremete contra los camareros suramericanos que no saben muy bien al llegar a España lo que son las grasas de cerdo con las que los más cañis siguen untando sus tostadas mientras que el hombre del PP tendría que agradecerles a esos nuevos currantes que sólo ocupan los puestos de trabajo de los que muchos jóvenes españoles no quieren encargarse por preocuparse por su colesterol y su salud en general.

El comentario sobre la mala calidad del servicio da también ganas de preguntarle lo que opinaría de un camarero patrio que hubiera aprendido a currar con el Neng y que en lugar de darle de "Don Miguel" y cía, le espetaría un "¿qué pasa colega?" antes de pirarse a pillar material a la esquina de al lado. Y así contestaríamos con un tópico a la tópica queja del señor Cañete.

Ahora cabe preguntarse si no es bueno que los profesionales de ahora no sean los mismos de los de antes y si no es mejor que los inmigrantes desempeñen unos trabajos que estaban reservados a los españoles hasta ahora. Y como sabéis que este blog sirve para cruzar noticias, hoy propongo que crucemos el comentario del político con la desaparición del Tomate.

Y mi pregunta es : ¿qué va a pasar si de aquí en adelante, el nuevo Tomate lo presenta un suizo de la mismísmima Suiza? Un cuidadano de un país que siempre se empeña en ser neutral para fuera aun cuando esté tejiendo alguna trama de blanqueo de dinero para sus adentros.

¿Os imagináis a qué se parecería el programa de cotilleos si lo presentara un digno cuidadano del país donde la intimidad de los famosos parece tan bien guardada como sus ahorros? ¿Qué diría el hombre - o la mujer? A lo mejor algo como :

"Hoy, en alguna calle de una ciudad de cuyo nombre la ética del programa y de la productora me pide que me olvide, una mujer de color de pelo indefinido y edad sin comunicar se ha citado con un hombre famoso del que no diremos nada especial para comer a escondidas en un restaurante. No sabemos lo que se dijeron pues hablaron por lo bajini y tampoco podemos brindarle ninguna imagen del encuentro ya que no nos atrevimos a filmarles para respetar su intimidad y ni siquiera le robamos una foto porque el robo es un delito grave en nuestro país de origen".

¿No sería genial un Tomate presentado por un suizo? ¿No sería mucho más misterioso?

Y eso sin hablar del mismo programa presentado por un talibán : "Hoy una mujer con burka se ha citado a escondidas en un callejón con un hombre barbudo. Y antes de que llegaran los fotógrafos, le han apedreado."

¿Y por un japonés? "Hoy han pasado muchas cosas en muchos sitios, muchos encuentros furtivos pero me hago harakiri antes de contarlo y perder la dignidad".

En serio, señor Cañete, ¿usted está seguro de que no tenemos que aprender nada de los inmigrantes? ¿No piensa usted fondar un partido con Jorge Javier Vázquez?

(Saqué la foto hace un año y medio. Para que el tomate se transformara en sapo o viceversa, ya no me acuerdo...)

5 comments:

Manuel said...

El tema de los camareros es tan complejo! El señor Cañete se le cruzan los cables y deja asomar su xenofobia, es cierto. Esos camareros de antes hace muchos, muchos años que dejaron de existir, quizás 30? Y fueron sustituidos por otros camareros españoles que te trataban (y te tratan) a patadas. Ahora esos camareros han sido sustituidos por camareros latinoamericanos que te tratan de manera muy diversa, pero que en general, y eso es cierto, demuestran un bajísimo conocimiento de su oficio y en general de la cultura española. Pero esto no un problema de los camareros latinoamericanos sino de los dueños (muchos españoles) a los que les importa un pimiento el trato o el conocimiento, sólo quieren pagar el mínimo posible.

Detrás de un mal trabajador hay un mal empresario, y detrás de un mal empresario hay un mal cliente. En España la cultura del consumidor es bajísima, no hacemos valer nuestros derechos, no protestamos por el mal servicio, si la gente dejara de ir a los bares/restaurantes/clubs con mal trato, los empresarios se verían obligados a ponerse con el tema y se empezaría a solucionar, pero consideramos normal que nos atiendan a gritos, con malas caras, etc., y seguimos yendo a esa panadería aunque nos traten como a ganado sin mirarnos a la cara. ¡Defiende tus derechos como consumidor!

Sakena said...

muy bien dicho, Manuel !!!

Adolfo said...

Totalmente de acuerdo, Manuel. En este país pecamos de vagos, de no protestar por nuestros derechos; y si no protestas, las altas esferas no te defienden en absoluto.
Excelente post, Lady Googla, siempre inspirándome.

Pilar said...

...y digo yo, ¿también ha bajado la calidad de las fresas recogidas por los inmigrantes? los edificios nuevos están peor construidos ahora que la mayoría de los que trabajan en la construcción son de otros países?
Conozco al señor Arias Cañete personalmente y puedo decir que, es tal como habla...

Sakena said...

merci, une fois, Pilar por tu comentario.

¿Crees que al señor Canete le gustarían les moules frites?