
¿CÓMO FIDELIZAR AL LECTOR DE UN BLOG?
Creo que las pautas del marketing me escapan y quizás tendría que llamar al incombustible Risto Mejide (que no es del todo mi maestro espiritual aunque haya demostrado a lo largo de la temporada de OT algo que ya sabíamos, a saber que el insulto es el fermento de la audiencia de la telebasura) para que me asesorara y me transformara en producto, o que por lo menos me diera algún que otro consejo para fidelizar a los hipotéticos lectores de este blog.
Efectivamente, la pregunta crucial del día es : ¿cómo fidelizar al lector de un blog?
Hay algo que no entiendo : el año pasado, estaba en el bitácoras.com, un servidor que tenía más averías que la moto de Sete Gibernau y la línea 6 del metro de Madrid, no ponía imágenes ni colgaba algunos de mis collages ni linkeaba a nadie (más bien por torpeza que por pereza o soberbia) en aquel blog y sin embargo tenía más lectores, por lo menos más comentarios, comentarios que echo de menos hoy día, los de prete (sé de sus paraderos, sí gracias), de dyingwish (no news), de la chica única, de alguna amiga o algún amigo.
Ya sé que la blogsfera es un océano cuyas aguas crecen y crecen como si el deshielo de los polos se repercutara en su cauce exponencial, un océano en el que es fácil ahogarse pero ¿qué tengo que hacer para fidelizar al lector?
Sé que era más asidua el año pasado, que igual escribía un post todos los días, quizá por eso tenía una cita simbólica con los lectores y viceversa y ahora me hacen pagar el precio del poco tiempo libre que puedo dedicar al blog.
¿Qué hago? Emulando a la Razón, ¿regalo el parchís de los Simpson a los lectores privilegiados? Mejor, ¿le llevo los croissants a casa al primer que haya dejado un comentario? Y ¿qué hago si vive en Barcelona? ¿pido a Vueling que me patrocine?
Algunos de vosotros se acordarán de aquella tremenda acción de marketing del periódico susmencionado que regalaba dos bollerías disecadas a sus lectores. Había que tener hambre, digo yo, y no me refiero al hambre espiritual ni intelectual, ya que la Razón sólo puede saciar a los anoréxicos de la información, con sus títulos simplones y sensacionalistas al lado de los cuales los del Qué parecen tesis de filosofía (tesis de filosofía concentradas).
Hablando del Qué, habrá que quedarse con el inmejorable título del mes de octubre pasado, tratándose de la bomba coreana,Corea del Norte sí es la bomba, es difícil competir con una fórmula tan contundente, ¿verdad?
Hablando del Qué, habrá que quedarse con el inmejorable título del mes de octubre pasado, tratándose de la bomba coreana,Corea del Norte sí es la bomba, es difícil competir con una fórmula tan contundente, ¿verdad?
Pues voy a hacer como ellos al final. Me olvido del parchís de los Simpson, de las bollerías plastificadas y otros obsequios surrealistas de los cotidianos y me pongo a tratar la información al estilo Qué/la Razón sin darles demasiadas vueltas a las cosas. Y para coger carrera, empiezo tratando un tema caliente y acerca de los enfrentamientos en Alcorcón, propongo :
"Los Latin Kings no serán los reyes de Alcorcón",
"Choque de civilizaciones en las afueras de Madrid",
"¡Putos gabachos! El ejemplo de las afueras francesas llega a Castilla-la-Católica".
"La guerrilla urbana no se cobrará víctimas en nuestros campos. ¡A por ellos y con mangueras!".
Ay, no, no me sale del alma, la verdad ... creo que voy a seguir con mi línea, que no con mi dieta, que ya he adelgazado bastante. ¿El nombre de mi dieta? La dieta de Juana Chaos.
Oye, Juana Chaos, te has pasado, picha. Que con la pinta que tienes, no pasas la prueba de masa corporal de la pasarela Cibeles ni de coña. Que no es por na', 'quillo, pero con ese careto también suspendes ...