EL MICROMILAGRO DE SHATHA HASSOUN
En primer lugar, disculpad la pausa vacacional, pero me hacía falta alejarme durante unos días del ordenador y volver a placeres mentales más jurásicos como la lectura de unos libros.
Y la pregunta de mi vuelta primaveral al cole es : ¿os suena el nombre de Shatha Hassoun? ¿No? Bueno, ¿cómo definir a esta chica más allá de su nacionalidad y de su profesión? No faltará con decir que tiene un padre iraquí y una madre marroquí, que es cantante y que acaba de ganar el concurso del "Star Academy" de los países árabes, el equivalente de "Operación Triunfo".
Cabe añadir que parece que durante unos días - los días que precedieron su victoria - Shatha ha conseguido reunir una gran parte de los iraquís, los cuales han votado en masa para ella, olvidándose, a lo mejor, de su atroz guerra civil. Vi un reportaje sobre el tema la otra noche en un programa de Arte, la cadena franco-alemana y se daba, entre otros, el caso de un chico que se había gastado dos tarjetas de móvil para apoyarla a través de los sms y no paraba de alabar a la aludida.
No se trata de ser tan frívolo como para afirmar que la música es el bálsamo universal (aunque sí tiene un poder de cohesión) susceptible de acabar con todas las disensiones, tensiones y rencillas de las más antiguas, pero es curioso a la par que alentador ver que una cantante femenina, guapa y sexy consiga - aunque provisionalmente - que un pueblo desgarrado por una guerra civil se junte detrás de una causa ...
El otro punto positivo que encuentro en esa anécdota es justamente la femineidad de Shatan, que no es en absoluto una mujer tapada ... y el ver que esa femineidad guste tanto en Irak, el país de su padre. Sé que Irak no es el país donde las mujeres hayan tenido que usar tanto el burka como en otros países vecinos, pero tampoco podemos decir que las imágenes que nos llegan a diario de esa tierra ensangrentada suelen conllevar unas altas dosis de sensualidad ... Ahora resulta, a través de la victoria de Shatha y del entusiasmo general que ha levantado, que muchos hombres allí anhelan la feminidad, la sensualidad ... quizás significa también que están hartos de la doble moral, de la represión, del horror cotidiano y apuestan por las mujeres.
No quiero ponerme tan soñadora como el John Lennon de Imagine ya que no creo que quepa tanta ingenuidad en los conflictos actuales, pero no puedo dejar de pensar lo que pasaría si los países fueran capaces de cambiar sus falsos héroes histéricos por unos personajes más sensuales, más talentosos ...
Ahora si aplicamos el caso de Shatha Hassoun a nuestra crispación patria y mezquina actual, ¿será que tendremos que agruparnos todos detrás de Bisbal para hacer de las dos Españas una España unida y jamás vencida?
Entonces ¿será esto una buena noticia? ¿Para la política? ¿Para el pueblo? ¿¡Y para la música!?